lunes, 22 de mayo de 2017

Hábitos saludables para niños.

  Comer bien, hacer deporte, beber agua o ver menos televisión son algunas costumbres que los niños deben aprender desde pequeños para llevar una vida sana. No hay que esperar a que nuestro hijo tenga problemas de salud o sobrepeso para establecer unos buenos hábitos de vida.
El juego y el deporte son, junto a una alimentación equilibrada, los pilares de una vida saludable.

  1. Una alimentación variada: una alimentación variada garantiza que el niño obtenga los nutrientes que necesita para su crecimiento. Es bueno animarlo a probar cosas nuevas sin obligarlo ya que el gusto de los pequeños siempre cambia y poco a poco van aceptando nuevos alimentos, como el pescado o verduras. 
  • Mas frutas y verduras
  • Menos proteína 
  • Mas cereales
  • Menos comida rápida
  • Desayunar. 
     

     2. Beber agua: el 70% de nuestro cuerpo es agua, esta es muy                        importante para eliminar toxina e hidrata todo los órganos. 
     
   3. Buenas costumbres en el comer: No obligarlo a terminar el plato, si el       niño esta lleno hay que                  respetarlo.Al obligarlo a comer                 podemos causar que la comida le caiga mal. Ofrecerle un espacio                  tranquilo para comer, Le permite entrar en contacto con la sensación de          saciedad. Una vez que esta se          produce en el estomago tarda 20            minutos en llegar al cerebro, por eso no es bueno comer apurado, ya              que, inconscientemente lo vamos a instar a comer mas de lo debido.

   4.Menos televisión: 
  • El tiempo que emplean viendo la televisión se lo estamos quitando a otras actividades necesarias y mucho más saludables.
  • Los niños pasan frente a la pantalla entre tres y cinco horas diarias, cuando lo recomendable es de una a dos horas.
  • Conviene pactar con ellos un tiempo máximo y buscar otro tipo de actividades para disfrutar del tiempo libre.
   5.Mas actividad física: el juego y el deporte son aliados imprescindibles          para el buen funcionamiento del      organismo. Una hora de actividad            física moderada al día mejora sensiblemente el índice de masa corporal         (relación entre peso y estatura) de los niños, incrementa su rendimiento          escolar e incluso su estado de ánimo. Pero no olvides:

  • Nunca debe convertirse en una obligación. Es más importante que les divierta a que adquieran habilidades. Si les gusta, será más fácil que lo hagan.
  • Diariamente, conviene guardar un espacio de tiempo exclusivo para la actividad física.
  • Más activos en lo cotidiano. Si nosotros lo hacemos, es más fácil que ellos se apunten. Podemos buscar cualquier excusa para salir a la calle (pasear juntos al perro, sacar la basura, bajarse del autobús una parada antes). Un simple paseo mejora el estado cardiovascular tanto en los niños como en los adultos.
  • Organizar planes familiares al aire libre. Son una buena forma de dejar a un lado el ocio sedentario.
  • Disfrutar con ellos. Para que integren la actividad física como una satisfacción, conviene generar un recuerdo gratificante de ella.



















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